Piratas del Caribe (en su idioma original, Pirates of the Caribbean) es el título de la tetralogía cinematográfica de Walt Disney Pictures integrada por Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl (2003), Pirates of the Caribbean: Dead Man's Chest (2006), Pirates of the Caribbean: At World's End (2007) y Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides (2011).

Los argumentos de cada una de las películas, inspirados directamente por el libro En costas extrañas (On Strange Tides) de Tim Powers y la atracción mecánica Pirates of the Caribbean del parque temático Disneyland, describen las aventuras del ficticio pirata Jack Sparrow, el herrero Will Turner y la aristócrata Elizabeth Swann, así como sus enfrentamientos con los principales personajes antagónicos de la trilogía, tales como el capitán Héctor Barbossa, el Kraken, Davy Jones y Barbanegra, así como los británicos Lord Cutler Beckett y James Norrington.

Bajo el mismo nombre y concepto, la franquicia también incluye una serie de videojuegos, las bandas sonoras de cada una de las películas, y novelas en las que se relata la vida pasada de algunos de sus personajes.

 
 
 
 
PREMIOS
2003: 5 nominaciones al Oscar, incluyendo mejor actor, maquillaje, sonido, efectos visuales
2003: Nominada al Globo de Oro: Mejor actor de comedia o musical (Johnny Depp)
2003: Premio BAFTA: Mejor maquillaje. 5 nominaciones
 
 
   
   
 

Sinopsis: Mar Caribe, siglo XVIII. El aventurero capitán Jack Sparrow (Johnny Depp) piratea en aguas caribeñas, pero su andanzas terminan cuando su enemigo, el Capitán Barbossa (Geoffrey Rush), después de robarle su barco, el Perla Negra, ataca la ciudad de Port Royal y secuestra a Elizabeth Swann (Keira Knightley), la hija del Gobernador (Jonathan Pryce). Will Turner (Orlando Bloom), amigo de la infancia de Elizabeth, se une a Jack para rescatarla y recuperar el Perla Negra. Pero el prometido de Elizabeth, Comodoro Norrington (Jack Davenport), los persigue a bordo del HMS Dauntless. Además, Barbossa y su tripulación son víctimas de un conjuro que los condena a vivir eternamente y a transformarse cada noche en esqueletos vivientes. El conjuro sólo puede romperse si devuelven una pieza de oro azteca y saldan una deuda de sangre. El rescate de la bella Elizabeth será una tarea difícil, pues la maldición es real y será difícil enfrentarse con quienes no pueden morir.

 
 
 
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